1 abr 2014

Cambiando de valores

Sucede una tarde o una anochecer,  ni siquiera hace falta un día entero.  Fijas la mirada en cualquier punto lejano, un edificio un árbol bamboleándose o un marco con una foto no actual.  Así comienza el cambio de prioridades, la mente las va reordenando. Abrazar y jugar con tus hijos o sobrinos es mejor que repasar la gramática inglesa , preparar un evento de fin de semana es mucho más interesante que revisar la contabilidad doméstica.

De repente sabes que ha empezado una nueva forma de actuar y que ha llegado para quedarse una buena temporada, de hecho no le ves el fin, de la misma forma que no pensabas cambiar esa estrategia ordenada anterior .

No hay comentarios:

Publicar un comentario