17 abr 2014

El silencio se usa


El silencio también es válido. Me ha costado asimilarlo, me ha costado mucho de entender porque algo en mí se resistía  a hacerlo, casi cuarenta años ha necesitado mi mente para ver al silencio como herramienta de vida.
La queja  repetida de mi madre durante la niñez a una pregunta no contestada “Contesta cuando te llame! Contesta cuando te pregunto algo!” hizo mella en mi forma de ver la comunicación formal , seguro que como otras muchas reglas sociales que están latentes a todas horas: ”Hay que saludar y despedir “, “Dar gracias” , “Pedir permiso”, “Presentar a otras personas”.

El silencio tiene un valor vacío, de cero, incluso negativo. Eso es pensaba hasta ahora.  El profesor que los hacía, el compañero o amigo que lo usaba, el tendero o vecino que no explicaba nada, estos eran vistos como seres menos amigables, poco divertidos y rara vez llamaban mi atención.

 


Aprendiendo como cada día, desmontas esa teoría. Los correos sin respuesta,  los saludos rebajados,  las preguntas contestadas con otra pregunta u otro tema , los mensajes cortos que son invisibles a otros ojos.  Son muchos gestos que se repiten en el trabajo y en las relaciones diarias. No importa el grado de cariño, de afinidad, de amistad ni siquiera el de amor que te vincule a otra persona, percibirás esos silencios más molestos y sonoros que el ladrido de un perro grande o el llanto de un bebé.
Otra lección de pragmatismo , saber que una mamá no enseña todo a sus pequeños , omite todo aquello que les pueda hacer daño, deja ese papel a la vida, la mejor maestra.
Más adelante de forma subliminal uno de los grupos musicales de mi juventud me enviaba la señal contraria a la de mi madre, en forma de canción, en contexto diferente y ya de adulto.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario